terça-feira, 27 de março de 2012

Mundo de fantasía



Nadie puede superar los estrechos límites del ser humano.
(Por Luis Fernando Arbo)

¡Qué hermoso es el mundo encantado creado y defendido por algunos soñadores utópicos. Yo soy uno, lo confieso. Es una de las formas más interesantes para contribuir al debate y la discusión del debate.
En este "mundo encantado" todos tienen puestos de trabajo, todos son dignos y tratados como iguales y todos son absolutamente felices, rollizos con mucha salud y viven sin ningún tipo de molestia o problema.
Y si por alguna razón no vivimos en este "mundo encantado", siempre es culpa de los gobiernos (estatal, municipal y federal). Lo curioso es que todos los que ocuparon el gobierno han dicho que no pudieron hacer el "mundo encantado" deseado. Dieron sus disculpas allá!
¿Y cuál sería el último lugar que mejor representa que este mundo encantado? China comunista, con sus millones de trabajadores pobres que no tienen derechos, esclavizados por una cúpula poderosa y rica? Los EE.UU.? También lleno de problemas, contrastes y las injusticias históricas que el capitalismo ha generado?
La verdad es que en términos de teorías y discursos han eliminado la pobreza y mil veces. Por desgracia, la práctica es mucho más complicado! Hay leyes, los presupuestos, las disputas políticas que frustran cualquier promesa de milagros (lo que se llama la oposición o la situación).
En el mágico mundo soñado, se refirió a distribuir el ingreso, pero siempre el ingreso de los demás… ¡La nuestra es intocable! El mundo mágico depende de nosotros jamás. Es el resultado de algo externo que podemos contribuir con la crítica y sólo palabras huecas. Se trata de una abstracción que tememos mucho y jamás  podremos lograr.
Siempre es más fácil  desear y desear, decir "Sólo quiero" el "mundo encantado". Ser un revolucionario de que ni se cree. Pero hay que creer como una cuestión de "conciencia".

Baltasar Gracián dijo una vez que nadie puede superar los estrechos límites del ser humano. El tenía razón!

Y sigue el barco de la ilusión: navegando en mares profundos de la demagogia.

Nenhum comentário:

Postar um comentário